domingo, 18 de octubre de 2009

Deseo

Sé que a veces al despertar,
antes de despegar tu cuerpo de
aquellas blancas sabanas.
Piensas en mí,
así como yo te pienso,
y ruegas por enredar tu pelo
entre mis manos
y sentir mi respiración,
serena, y completamente tuya.

Sé que a veces al despertar,
justito después de perder la magia
del sueño, y abrir tus ojitos negros.
Te gustaría sentirme a tu lado
y viajar por mi cuerpo,
y arrullarme completamente
y quedarte allí,
como un grabado en medio de mi piel,
cincelada a mi pecho,
como una huella que me deja la noche
filigrana e imborrable.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Si te olvidas de mí

Si te olvidas de mí.
Pues no seré menos
y mi alma dejará de saber de tí,

Si te olvidas de mí.
Caerá tu nombre por mis labios
un último instante antes de volverte inerte.

Presiento que en ese mismo instante
En el que te olvides de mí;
Tus pensamientos llegarán a mi corazón
y éste sentirá el dolor de un nuevo comenzar.

Si te olvidas de mí,
Claro está que no me busques.
Mejor aún, no me sientas, no me pienses.
Recuerda, ya te olvidaste de mí.
Y el tiempo perdona con el pasar de la vida
Pero junto con él mi memoria se expande,
y prescinde de ciertos recuerdos que son innecesarios,
Parte de un gran olvido forzado
Dolorido, trágicamente aceptado
por un espíritu vengativo, emponzoñado
en algo ya ido, que se ha esfumado.

Si te olvidas de mí.
Seré feliz,
Tendré una vida,
y un cuerpo saludablemente
varonil para compartir.
Tu no tendrás eso,
Porque recién cuando comiences a percibirlo,
tus ojos me dibujarán en cada mirar,
tus labios me sentirán en tu besar, y
tu piel se llenara de anocheceres de desvelo.
No creas insensatos mis dichos,
Porque al amor verdadero es uno, y el tuyo,
Ese sólo lo sentí yo por tí;
En cambio yo no lo recibí de parte tuya,
por lo tanto lo hallaré,
pero tu estas condenada
a un largo invierno.
Lo siento amada mía,
Es el precio de olvidarte de mí.

Si te olvidas de mí.
Comienza mi vida,
Así que por favor hazlo,
y déjame vivir.
Porque si no lo haces,
inevitablemente siempre estaré para ti.
Como un esclavo del rocío,
Como un pasajero más del mini bus,
Como un loco más, qué sólo ve en blanco y negro.
Así me tendrás tan cerca como la tierra tiene al sol,
Lo suficientemente cerca para absorber su calor,
Pero lo necesariamente lejos para matarlo de amor.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Acorralado sin tí

Convaleciente de exquisitos males
me despido de ti mujer.
Peregrinos en tierras lejanas
mis labios buscan consuelo.
Alocados y difusos mis pensamientos
te recuerdan en cada suspirar del día que vuela junto al tiempo.


Carente de ilusiones y motivos
Vivo mi vida.

Empapado en olvido
camino por la calles con tu mirada
en medio de la mía,
Hundido en los fantasmas de mi interior
pienso y no dimensiono un futuro.
Pero intento levantar.
Sentir el aire en mi rostro.

Empapados de dolor por ti
mis ojos se llenan poco a poco de amaneceres.
Mis cabellos se tiñen a lo lejos.
Como un extraño me he perdido
en medio de mi propia casa.
¿Y hay más?, no lo sé.
¿Me quedará el tiempo suficiente?
¿Seguirán mis labios embriagados de ti eternamente
Sin poder alejarse del sabor de tu piel?,
¿Seré realmente yo mismo capaz de olvidarte?
Hay cuestiones en la vida que sólo pasan
y no tienen respuesta.

Si tan solo pudiera llegar a ti,
verme impregnado del derecho a tenerte.
Si tan solo tu boca compartiera mi dolor
en este preciso instante,
Muchas cosas cambiarían.


Dormido en soledad me encuentro,
Encaprichado con aquel cabello
que cubre parte de tu mirar,
Cansado de tener tanta paciencia.
No quiero ya tantas demencias.
Sólo quiero escapar a un lugar
Tan lejano…
Tan distante que el color de tus ojos se pierda,
que el sonido de tu voz no me llegue,
no me toque, no me encienda.
sólo quiero cambiar de cuarto,
cambiar mi corazón,
ya no tengo fuerzas,
no quiero seguirte.
mi alma podrían optar por un destino sin ti.

Sé que estas libre de culpa y
que si mi alma llora.
Llora en las sombra a espaldas de tí.
A media luz, cobijada en la parte obscura de la luna.
¡Y que desagrado hay en ello! (grita mi alma).
Sin ti no vivo, sin ti tampoco muero.
Sin ti no escojo, no tengo sosiego.
A lo más escribo para dejar de pensar en tí.
Tu diriges mis motivos,
mis acciones, mis pensamientos.
Ya no queda nada
Sin palabras puedo profesar
Que si me faltas
Pocas opciones tengo de seguir.


Acorralado en medio de la nada.
Así me encuentras,
así me tomas,
así me dejas,
acorralado y perdido sin tí.

domingo, 16 de agosto de 2009

A veces paso de mí

A veces paso de mí,
De no tener la fuerza para buscarte
La fuerza para cometer una y mil locuras
Sin medir el desenfreno.

A veces paso de mí,
De mi moral, de mi manera de mirar las cosas,
de no poder decirte simplemente, y sin rodeos
¡Tus labios!; o la vida…

A veces simplemente ya paso de mí,
y no aguanto el calvario de tenerte lejos
mi mente no sabe que hacer,
que decir, en que pensar,
y es que desgarraría mil rosas
por la parte baja de su cuerpo
sólo para sentir el tormento
de sus espinas,
y con la suavidad de sus pétalos
y el torrente agrio de mi sangre
borrar los besos de mi boca,
esos que me queman,
esos que nunca me diste.

A veces estoy cansado
deprimido, solo,
y lo único que quiero es estar contigo,
al final qué más da el mundo ¿no?,
Junto a ti no importa el castigo.

Tú, tú, tú…
Mi incesante suspirar,
Mi dulce amargura,
La eterna confusión,
El grito silencioso de un alma que expira.

Siempre dicen que cuando
hay verdadero amor,
entonces el sendero de una lagrima
termina justo donde empieza
una tibia sonrisa.
No lo sé,
mis lágrimas ya no corren desesperadamente
y mi boca hace tiempo no sonríe
y eso que…..que…

Mi alma toca hoy una melodía
algo extraña, inclinada a la soledad,
mis manos no son mías,
son del dolor de mi espíritu
que sobre estas teclas blancas
como espuma, se desprenden de sí,
y se transforman en melodía
melodía de mi alma.

Y grito sin emitir sonido alguno
y no pienso en nada…
Escribo luego en un papel
que aun permanece en blanco
lo que no recuerdo,
lo que se ha olvidado.
La inspiración que se perdió
Por un momento
En mi cuarto, en mi vida…

A veces paso de mí,
y no puedo encontrar la salida,
¿Cómo escapo de un futuro condenado a ti,
si mi presente está aun más enredado
en el color de tus cabellos?
¿Cómo me refugio en un pasado
tan denso e inconsistente como la neblina?
Eres tú mi presente perpetuo,
no hay más razón en ello.

Mis palabras se desgastan poco a poco,
y mis manos pierden su vitalidad,
mis cuerdas vocales desafinan,
la melodía ya es molesta,
mis velas ya están en su libre deseo
de descansar en medio de una oscuridad
acogedora y aterradora
y no hay explicación.

Creo simplemente que
como cualquier otra noche
cerraras mis parpados cansados
con un beso frío, a lo lejos
que en mi mente calienta como hoguera
cada parte de mí corazón.
Amor mío,
Te embelleces cada vez que me repito
Que te amo…

martes, 23 de junio de 2009

Invisible Realidad


Ya se siente el llorar congelado de las nubes
Que se cristaliza en pequeños copos de nieve.
Lo siento en el palpitar constante de mi corazón que se mueve
Sin desplazarse, en soledad absoluta, sin espacio, como ves.

Son tus ojos mi amargura y mi desvelo
La ilusión de mi alma perdida
En una alocada pasión prohibida
En la cual tú riza, esa desapercibida, es mi consuelo.

Como puedo gritarte lo que siento
Si no me oyes, no lo intentas
Y dejas que mis palabras inciertas
Se mezclen con las infinitas que se lleva el viento.

Como puedo entregarte ya mi vida,
Si tu mirada no me calza
Y mis labios se han secado en la esperanza
De un beso suicida.

Mi ser lo siento vacío
Por un cariño de fantasía,
Por un amor sólo de utopía
Lleno de recuerdos escarchados por el frío.

Quizás seas un fantasma solamente
Un desquicio de mis pensamientos,
Un trastorno de mis difíciles momentos
Una ilusión perdida en los confines de mi mente.

Quizás estés perdida
En los versos melódicos de una canción,
Mejorada y atrevida, pero sólo de cartón
Fabricada en la agonía de un alma ida
Sin emoción, que no encuentra un futuro claro
Para el latir de su corazón.

Estás lejana así te siento
Así te veo con dolor,
Tu rostro ha derramado su color
Y mi alma se ha empapado de él hasta el último aliento.

Que más cae avergonzado un ser sin amor
Que alejando la verdad por un sentimiento,
Que se consume en la hoguera de un corazón a fuego lento
Y no es capaz de arrancarlo y abandonar su clamor.

martes, 16 de junio de 2009

Palabras

Palabras, palabras...,
¿A quién le sirven las palabras?,
¿Para qué se hicieron
Malditas palabras?,
¿Para volarse junto al viento?
¿Para ilusionar a miles a lo largo del tiempo?...
¿Qué importan las palabras al final de los días?
¿Al termino del soplo que nos dio la vida?.

Palabras, palabras...,
Dulce chocar de labios desde el interior.
¿Quién podría reemplazarlas?,
Burbujeante sentir del alma,
Mezcla de ironía y verdad en la mayoría de las veces,
Son ustedes capaces de rehabilitar
Y matar a quienes las pronuncian y escuchan a la vez.
¿En qué fallaron palabras?,
¿Cuál es el derrotero que pensaron para mí?.
¿Qué dirá la próxima frase?,
¿La próxima unión de ustedes en mi mente?.
¿Dirá algo con respecto a ella?
O ¿con relación a mi desde el comienzo al fin?...

¿Cuál es la culpa que mis hechos
deben pagar por ustes?
Pensamientos difusos de una mente
sin respeto ya por la vida.

¿Cuánto más se ha de sufrir por su causa?,
¿cuántas almas si culpa, llorarán aun desde el
Mismísimo abismo, clamando por vivir?.
¿Donde perdieron ese don de santidad?,
¿Cuándo dejaron de esperar en la justicia
en el amor, en la pureza del corazón?.

Palabras, palabras…,
Consuelo de multitudes,
Riza de tontos,
Pesar de muchedumbres,
¿Quién les pondrá fin?.
De seguro no seré yo
Pero el que sea el favorecido
Reciba un galardón a su espíritu.

Malditas palabras
Escudo de cobardes
Pasión de multitudes,
Himno de hipócritas
Contesten a mi pesar furibundo
¿De que sirven? ¿de que valen?,
¿Son ustedes las culpables de mi clamor hoy?
¡Son ustedes!
O ¿sólo fui yo que no supe diferenciar
Realmente entre vosotras,
Al momento de juzgar un amor
Que no volverá jamás?...

domingo, 17 de mayo de 2009

Mírame como la primera vez



Hoy vi tus ojos.
Miré a través de ellos los míos,
y me di cuenta de algo…

Lloré y esa lágrima reflejó tu rostro vacío,
Lleno de nada más que el color de tus ojos.
Me perdí un momento y al llegar nuevamente estaba allí,
Solo…,

como si en realidad no estuviera…
A través de tus ojos,…
Con un aspecto de estremecimiento, de incredulidad,
De desilusión, no tenía color en los labios,
No cargaba nada en las manos,
En mi semblante aparecía el camino, la huella, de dos ríos secos
que terminaban en el colgar de esa lagrima, esa última gota de desesperanza
que me permitía verte en su interior.
¿Cuánto se puede perder por amor?.

Dos universos azules llenos de estrellas que inevitablemente
Reflejaban tu estado de ánimo,
es lo único que me queda ti,
mi mente aun parece recordar la superficie de tus ojos,
esos realmente vivos, que daban sentido a los míos.
Parece una mentira, realmente una mentira,
¿cuánto se puede creer en algo que parece irreal,
o se quiere pensar irreal?.
Creo recordar aun esa parte de tus ojos que se encubría en un azul profundo,
Graciosamente una aurora boreal que escondía la luz de miles de astros,
se prestaba como lecho a un agujero negro intenso que te permitía ver mi rostro.
Recuerdo tu olor, tus besos,
Por favor no te alejes de mí,
Tómame de nuevo,
Mírame nuevamente con tus ojos
con tus pequeños ojos azules.
Por favor mírame aun en tu corazón.
mírame con la fuerza de ayer.

Tengo un sueño,
quizás algo loco, pero es lo único que me aferra a ti,
quisiera que fuera verdad,
egoístamente cierto, sin espacio a dejarte ir.
Pero al comprender que es mejor así,
prefiero no dormir,
para dejarte ir,
tanto dolor cae sobre mi
que no puedo , no puedo……
seguir sin ti…

Una vez más me quedo plantado
en el recuerdo de esa acuarela
de fondo blanco puro,
cálido, razón de mi sufrir,
¿cuánto se puede pedir antes del adiós?;
¿Cómo se vuelven las palabras a los labios
y con ellas el tiempo a su lugar inicial?.
¿Cómo se pueden devolver los dichos,
apretados del interior, para que los átomos
dejen su camino un minuto y me permitan traspasar esa barrera que te aparta de mí?.
¿Será posible creer que la muerte es sólo un sueño eterno,
Que no tiene fin definido, ni lugar seguro?.

A veces en medio del dolor, de la angustia de no tenerte,
vuelvo a reconstruir de entre las paredes frías de mi alcoba
aquellas imágenes auditivas que se conservaron por los años,
en busca de una pizca de ti,
de un pedazo de mi vida terrenal
de mis deseos de humanidad,
y me pregunto quien soy yo para llorar por ti
para perderme en tus manos
y besar el cierre de tus parpados en el ocaso del día.
¿Era yó, aquel que dormía junto al crespo de tus pestañas cada noche?
y hoy vive en la inmensidad de tu mirada vacía, perdida en el cielo.
No hace falta responder,
el repentino comprimir de mi garganta
creo ya respondió esa pregunta antes de siquiera reflexionar mi mente
en un tembloro sí.

Ven bebamos de esta copa como antaño,
antes de que se consuma completamente en mis labios.
De donde estés saborea conmigo ese tinto añejo de viñas chilenas,
tan peculiares, enigmaticas, solitarias,
descubramos juntos aquellos secretos
que se perdieron en las noches brumosas de mi país.

Aun conservo la primera mirada que me diste
Como si fuera en este instante;
Que violines esos de la catedral.
Que prodigiosas tus manos de pluma que le daban vida a esos
Sonetos tan estremecedores, que parecían enloquecer, pero terminaban
Tan suaves que podrían dormir a un pequeño,
O a un hombre cansado de vivir.

Siempre he querido saber el final de ese libro.
ese que no termine de escribir,
Es sólo parte del regalo que tenía para nuestro aniversario.
Sé que lo aceptaras como está, sin final.
Después de todo tu también paraste antes de su fin mi vida.

Tengo algo más que decir
Y es lo último que espero se recuerde mí,
Sólo tuve un amor, un sueño,
un deseo y una razón para decir adiós,
Ya lo sabes, lo imaginas, lo percibes,
Si es que yo giré mi vida entorno a ti,
como en nuestro primer vals,
gire mi vida junto a ti,
y nos perdimos en un si,
en una sonrisa, en una copa carmecí,
en una ráfaga de viento
en un soplo del alma,
en una razón para vivir,
en una fantasía que creimos eterna,
pero como todo llegó a su fin.
Sin advertencia,
con la dureza misma con que cae el invierno
llegó a su fin.
Sólo espero que no se recuerde mi nombre
sino el tuyo.
Que mis logros se derritan
ante la luz de los tuyos,
y que mis ojos nunca dejen de ver
como me miraste la primera vez,
con esa confianza absoluta
que se ufanaba en mí.
y esa mirada de admiración,
la mía,
que desde ese minuto
nunca dejó de hacer referencia a ti.

Sólo espero que todos recuerden
Que mis ojos se dilataron al mismo tiempo que los tuyos.
En el mismo segundo
en que la tierra se baño de tu sangre
Y se baño de la mía,
Como se baña en el amanecer de los días
Con la bruma.

Sólo espero que todos recuerden
Que yo partí tuyo
Y tu partiste mía,
razón de mis días....